Mucho mal debemos haber sembrado para necesitar que el fuego purífique nada menos que 5.000 hectáreas del Valle del Tiétar.
Olvidé comentar que en el avión de ida a Tenerife coincidí con Maleni y con Marta Sánchez, las dos habían sido invitadas a la boda del Polanco y la italiana. El Hotel donde se alojaban era un 5 estrellas super lujo perteneciente a la familia Polanco, que parecía más una ciudad que un hotel, incluso tenía playa privada, y eso que tengo entendido que en España no existen playas privadas, pero lo cierto es que el único acceso que existía a esa playa era marítimo, el terrestre estaba completamente ocupado por el hotel.
Ya he terminado de leer el segundo de Millennium y es bastante mejor del primero. Como termina de aquella manera, me he visto obligado a comprar el tercero en el aeropuerto, y lo cierto es que el tercero está bastante peor que el segundo. El tipo habla de España un poco más, en un tono bastante aséptico, debe ser que no le gustaron muchos las vacaciones que un día decidió disfrutar en nuestro país, o quizá sea simple desconocimiento, o quizá nos conozca demasiado bien... Lo que menos me gusta del libro es que todos los personajes (o casi todos), independientemente de ser de los buenos o de los malos, tienen estudios, son inteligentes, valientes, guapos, atractivos, están en forma, toman las decisiones con sangre fría, etc. Parece que en Suecia no hay gañanes que no saben hacer la O con un canuto o por lo menos no los menciona en el libro. Creo que Estocolmo precisa de una de mis visitas, tendré que hablar con Moratinos a ver si existe la posibilidad de que me pase unos eurillos de cooperación al desarrollo para que vaya a pintar la mona por las Suecias.
Saludos.
P.D. Me abstendré de ponerme la camiseta de "A por las suecas"